8/12/10

“Estoy con el hermano de mi ex”

La vida tiene muchas vueltas, hoy podrías estar con alguien que lo es todo para vos y mañana ¿quién sabe? Carmencita es una lectorcita del Popu que llamando por teléfono a su novio terminó trabando conversación con el hermano mayor de este. "Me gustaba su voz; me parecía alguien especial", asegura ¿Qué pasó? Nuestra entrevistada está saliendo con ese "alguien especial"...
Carmen tiene 20 años y planes para casarse en primavera con Gonzalo (de 29 años), él es contador y ella está estudiando derecho. "Mi historia sentimental comenzó hace unos seis años. Yo estaba en la secundaria cuando le conocí a Andrés y me enamoré perdidamente de él, fue mi primer novio. Ambos teniamos 14 años cuando eso y estabamos en el mismo colegio, ibamos al mismo año solo que estabamos en clases diferentes. Me conquistó totalmente", dice.
Carmencita le presentó a sus padres el día que ella cumplió sus quince años y poco después comenzó con él un noviazgo. "Yo siempre decía -porque realmente lo pensaba- que él era el amor de mi vida, la persona con quien iba a formar un hogar, el hombre más cariñoso que conocí, me sentía afortunada de haberlo conocido. Viví a su lado dos años maravillosos, llenos de amor y momentos tiernos, especiales, pero sin sexo. Era muy zonza yo y él me respetaba mucho", asegura.
La muchacha solía llamarle a menudo a su novio por teléfono y reconocía la voz de casi todos sus familiares: "El vivía en una casa grande donde se alquilan habitaciones, la mayoría de ellos eran sus familiares, primos que venían del interior, parientes lejanos. Había alguien que me solía atender de vez en cuando, y aunque yo no sabía quién era, me gustaba su voz; me parecía especial. Hace poco más de tres años, en la víspera de Navidad, yo le llamé a mi novio para preguntarle si iba a pasar por casa, es que no era día de visita y, bueno, quería saber si lo esperaba o no. Me atendió esa voz especial y me dijo que él no estaba".
El hombre le preguntó si era la novia de Andrés. "Le dije que sí, y allí me comenzó a preguntar si hace tiempo que estamos juntos, si me trataba bien, si yo le quería. Hablamos mucho tiempo, era increíble, pero sentía tanta confianza que yo le respondí todo lo que me preguntó, hasta mi número de teléfono le di sin dramas", dice.
POR TELEFONO
Carmencita no volvió a saber nada de Gonzalo hasta unos meses después, cuando nuevamente buscando a su novio escuchó su voz. "Me dijo que Andrés salió. Yo le saludé y le pregunté por qué nunca me llamó. El se rió nomás. Me contó que estaba de examenes finales, que estaba por recibirse. Nosotros hablamos como grandes amigos y no sé porque pero yo ni su nombre le pregunte, era re chiquilina, y a modo de broma nomás luego le tomaba las cosas, él no me dijo que era el hermano de mi novio y bueno, yo tampoco ni le pregunte nada, o sea imagine que era un pariente de él porque estaba viviendo ahí, pero hasta ahí. Y con mi novio llevabamos una relación particular, él llegaba a casa, conocia a toda mi gente, padres, hermanos, tíos y hasta a mis abuelos. Yo, sin embargo, solo conocía a sus padres, él pocas veces me hablaba de sus dos hermanos mayores y cuando lo hacía se refería a ellos por sus apodos, no por sus nombres".
Carmencita cuenta que una semana después de aquella comunicación, Gonzalo la llamó: "Hablamos más de una hora. Allí me contó toda su vida y a partir de ese momento hablamos por teléfono casi todos los días. Cualquier problema que él tenía, llamaba y me contaba, y yo también, pero de eso no sabía nada mi novio. Por esa fecha Andrés y yo empezamos a distanciarnos, él quería salir a fiestas todo el tiempo, y yo no, o sea siempre fui algo seria en esas cosas, podría ir de vez en cuando a alguna fiesta y a pesar de tener permiso preferia quedarme en casa a estudiar, o ver una pelicula, así que nos veíamos una vez a la semana, yo le notaba muy frío y distante", cuenta.
Carmencita se refugió en sus llamadas. "Mi novio venía a verme una vez a la semana, pero hasta ahí, a veces ni llamaba y yo todo eso le reclamaba, pero él nada. Yo le amaba y le necesitaba, pero él no tenía tiempo para mí. Pasé mal, encima papá se enfermó, y mi novio supo eso y no era capaz de llamarme aunque sea para preguntar cómo estaba. La única persona que me apoyaba y me consolaba era Gonzalo que todos los días aunque sea un mensaje me mandaba para preguntarme como seguía papá. Poco tiempo después terminamos, me sentí muy mal, muy sola y por eso me aferre mucho más a las llamadas de ese amigo especial al que ni siquiera conocía. Ese año empezaron las clases y Andrés se habia cambiado de colegio, así que definitivamente nos alejamos", asegura.
A casi un año de empezar las llamadas, Gonzalo le hizo la propuesta. "Me dijo si por qué no nos conocíamos. Dale, le dije, dale, y que le esperaba al día siguiente en mi colegio. Ese fue un día inolvidable para mí. Cuando llegó la hora, terminó mi clase y yo salí a buscarle en el lugar en donde habíamos quedado, pero allí no estaba nadie. Pensé que no quiso ir, y cuando ya estaba por dar la vuelta e ir a la parada del bus veo desde lejos a un tipo divino, alto, elegante, naumbre luego".
LA CONQUISTA
Carmencita se acercó temerosa y se encontró con un hombre mucho más atractivo de lo que se hubiese imaginado. "Me quedé impactada. El es flaco, tiene el pelo negro, una sonrisa encantadora. Y es muy diferente a su hermano, mi ex era medio rubio, corpulento, pero con la misma sonrisa encantadora. El también se quedó mirándome. Me dijo que yo era más linda de lo que él pensó. Subimos a su moto y comenzamos a dar vueltas. Terminamos en una plaza, hablamos y hasta hubo un primer beso", dice.
Gonzalo conocía perfectamente la situación de Carmencita: "En ese momento, en ese primer encuentro me contó que en realidad él es el hermano mayor de mi ex, y me dijo que él me iba a dar tiempo para que yo piense en lo que iba a hacer. Fue como un baldazo de agua fría, como si me despertará de un sueño, no sé, me sentí super mal, sentí que estaba traicionando a mi ex. El problema es que yo le quería de cierta forma todavía a mi ex, y si acepte encontrarme con Gonzalo fue porque de a poco estaba convenciendome que mi noviazgo termino, que yo tenia que seguir mi camino, mi vida, pero por otro lado estaba también lo que tenía esa otra persona especial que comenzaba a entrar en mi vida y que me encantaba, claro que sentía algo fuerte al recibir tiernos mensajes de él, me emocionaba saber que éle staba allí, al otro lado del telefono, pero ni imaginaba que era alguien tan cercano a mi ex", cuenta.
Carmencita dice que se mantuvo alejada de Gonzalo por dos semanas y que le costó mucho no atender sus llamadas, no revisar sus mensajes: "Un jueves al salir del colegio lo encontré en el portón esperandome, mis compañeras empezaron a hincharme, a decirme que era un divino, que era una tonta, no sé, le hicieron la pata para que yo le escuchara. Volvimos a ir a la misma plaza y hablamos mucho. Me dijo que se animo y habló con mi ex, con su hermano y que le dijo la verdad, que había conocido a alguien, que estaba enamorado, pero que esa persona era yo, su ex y que yo no le aceptaba por ese parentesco. Me contó que le abrió el corazón y que le pregunto lo que él pensaba, y que al principio Andrés se enojó, pero después se acercó y le dijo que me quiso mucho, pero que conoció a alguien y se dio cuenta que yo no era para él, que por eso empezó a alejarse y terminó la relación conmigo. Así que a partir de ese día empezamos a andar. Con él sentí cosas maravillosas, hasta tuve relaciones sexuales con él, y me entregué virgen, porque nunca dejé que mi novio me toque. No sé, me dejé llevar totalmente, no medí ni las consecuencias", confiesa.
“Me superó lo que sentía”
Carmencita dice que se sentía terriblemente desesperada, pues su relación con Gonzalo se iba convirtiendo aceleradamente en lo más importante de su vida. "Era evidente que yo tenía que hablar con mis padres por ejemplo, o sea ni siquiera sabía cómo decirle que estaba en una nueva relación y que esa persona era el hermano de mi ex. El problema era que no sabía cómo, no me animaba a hablarles, pero por el otro lado estaba Gonzalo también me comenzó a presionar para que me decida y hable con ellos y que por fin él pueda llegar a mi casa", explica.
Una noche Gonzalo fue llegando a casa de nuestra entrevistada y ante la mirada temerosa de esta se presentó a sus suegros: “Al principio traté de salirme del paso, lo presenté como un amigo, pero después no pude; aparte, me superó todo lo que sentía. Le dije que me espere un rato en la sala y fui a mi habitación a hablarle a mis padres, les dije que lo quería, que me había enamorado, que Gregorio era muy importante para mi, pero que él era el hermano de Andrés y que eso era lo que a mi misma me ponía frenos. Recuerdo que papá salió de la habitación sin decir una sola palabra y mamá solo se limitó a abrazarme fuerte”.
Carmencita volvió a la sala y vio a su padre sentado junto al hombre que ella amaba: "Gregorio le contó todo. Le dijo que ya había hablado con su hermano, que me quería y que si yo le aceptaba ni bien se reciba nos casaríamos. Papá tenía otra cara cuando terminó de hablar con él”.
Carmencita sintió que le sacaban un peso de encima cuando todo acabó. "Al principio fue difícil porque incluso me daba vergüenza ir a su casa y hablar con sus padres o con el mismo Andrés, pero increíblemente fue Andrés quien siempre le chisteaba a todo el mundo con respecto que ahora era su cuñada. El año pasado en Navidad, Gregorio me propuso matrimonio y yo acepté. Nos casamos el proximo año, en setiembre si Dios quiere. Hoy yo siento que mi destino es él. Me siento afortunada".

Fuente: El popular:PY

No hay comentarios:

Publicar un comentario