25/11/10

La profe caminaba y yo podía ver sus nalgas”

RESUMEN ANTERIOR. Lito (23) tiene cinco hermanos, es el tercer hijo, su hermano mayor tiene 29 años y el menor 14, y en la colonia de Itapúa en donde viven les llaman “los Sebastianes” porque el primer nombre de todos, es “Sebastián”. El estudia la carrera de contabilidad en una universidad de Encarnación, su familia es propietaria de una pequeña procesadora de alimentos y él cuenta que con ellos, desde hace unos años vive su tío Elvin (37), hermano menor de su papá, que es muy amigo suyo. Su historia empieza cuando este tío lo acompaña al sepelio del marido de una profe de Lito: “no quise ir solo, y él me compañó”, cuenta el muchacho.
Lito explicaba ayer que cuando se enteró de que falleció el marido de su profe Alicia, le pidió a sus compañeros que lo acompañen a ir al entierro, pero nadie quiso, y hasta lo trataron de “cepillero” porque se le ocurrió aparecerse por la casa de la docente.
Pero Lito se sentía comprometido con ella porque siempre lo trató bien, así que consiguió que su tío Elvin lo acompañe, sin imaginar, claro, que él se quedaría flechado por su profe desde el instante en que la vio.
Después del entierro, su tío Elvin y él visitaron mucho la casa de la profe ya que ella se sentía sola (no tiene hijos) y los invitaba siempre a merendar. Lito, que sabía que su tío estaba perdidamente enamorado, lo empujó a que se declare y aunque es tímido, él se animó y se convirtió en novio “ofi” de la profe. Sin embargo, igual traía a su sobrino con él en sus días de visita y él se sentía mal porque le parecía que la profe no le “sacaba los ojos de encima”.
EL ACUERDO
Lito terminó rogándole a su tío que ya no le pida que lo acompañe en sus días de visita, ya que él también se puso de novio y no podía fallarle a su yiyi: “mi tío le contó a su a la profe que Mariela era mi novia y como es también su alumna, a la semana siguiente que tuvimos un examen ella le aplazó a mi novia”, cuenta
Eso le molestó al muchacho ya que estaba convencido de que la profe la aplazó por pura maldad: “mi novia es mejor alumna, todo excelente es su nota, y no podía ser que se aplace. Un viernes de noche yo fui a casa de la profe a la salida de la facultad, me fui a cantarle las cuarentas más o menos, y ella me recibió en camisolín y dijo que gua’u estaba acostada, pero yo le llamé avisándole que iba a pasar por su casa así que se vistió así a propósito. Ella me dijo que le siga a la cocina, y cuando caminaba yo podía ver sus nalgas porque su camisolín era transparente, pero me hice el desentendido y le dije que estaba apurado, y que por favor me preste un poco de atención porque quería hablarle de mi novia”.
La profe le aseguró que solo quería apagar la hornalla porque estaba hirviendo agua para té, así que cuando la apagó, Lito le habló: “le dije que no entiendo por qué le aplazó a Mariela, que con su aplazo ella va a salir muy perjudicada porque nosotros ya estamos terminando la carrera y con eso no va a salir mejor egresada. Ella me preguntó desde cuándo yo le reclamo nada a un profesor, y le dije que justamente por la familiaridad que tenemos que yo le pregunto, porque no entiendo”.
La profesora se sentó en una butaca y habló: “me dijo que si quiero ver el examen de mi novia ella me podía mostrar, ya que nunca supuestamente le puso una nota mau a nadie, y ahí me calmé, me di cuenta que de dónde también yo estaba tan convencido de que ella hizo a propósito, ya que cualquiera puede tropezar y capaz mi novia rindió mal. Me desarmó todito eso; le pedí disculpas y le dije que ya me iba”.
Pero la profe le invitó a cenar: “me dijo que mi tío no iba a venir esa noche y que está cansada de cenar sola, y bueno, le dije, porque yo tenía la camioneta y la verdad que no tenía nada que hacer también. Pero yo creo que a mí me alentó mucho verle en su camisolín transparente, porque ella no se fue a cambiar ni nada, y me gustaba mirarle. Esa es la verdad, aunque en ese momento no me quise dar cuenta”.
CONFESION
Cenaron y hablaron de todo un poco, hasta que Lito dijo que ya debía irse a su casa: “me pidió que tome un cafecito con ella y se fue a traer, y en el sofá tomamos, y ella me preguntó si estoy enamorado de mi novia. Le dije que para ser sinceros, loco de amor no estaba, pero ella era una buena chica y me gustaba ser su novio. La profe me preguntó si nunca estuve con una mujer mayor, ‘más o menos como yo’, me dijo, y le dije que la verdad es que no”.
Lito comenzó a sentirse incómodo, pero afrontó con sinceridad la situación: “vos no te has de estar ofreciendo, profe, porque sos la novia de mi tío, le dije. Ella se mató de risa, no es que se enojó ni nada, y me dijo si yo sé que entre ella y mi tío no hay intimidad. ¿Y por qué eso?, le dije, y me dijo que porque ella quería sacarse primero un caprichito que tenía con un alumno. Ahí ya sentí que mi cara estaba roja como tomate, porque era obvio que hablaba de mí”, asegura.
MP
“Dijo que tiene onda conmigo”
Lito explica que la situación se puso muy difícil cuando su profe le confesó aquello de que quería sacarle el “caprichito con un alumno”: “derechoité le pregunté quién es ese alumno, ya que yo no quería que le traicione a mi tío con nadie, y ella me dijo Lito, vos sos inteligente, a vos no hace falta explicarte mucho las cosas porque sé que te das cuenta cuando tenés enfrente a una mujer que siente algo por vos”.
Obviamente, las cartas estaban echadas: “me preguntó si no me gusta aunque sea un poquito y yo le dije que no se trata de eso, sino que ella es la novia de mi tío Elvin, y que él estaba muy enamorado. Me dijo que lo que ella siente por mi tío es parte de su intimidad, que yo no tengo nada que ver con eso porque lo mío viene de antes que ella le conozca a mi tío. Me preguntó si nunca me di cuenta que ella tenía onda conmigo y le dije que de repente pensé que era así, pero que nunca estuve seguro”.
¿BORRACHA?
Lito se levantó del sofá: “le dije que lo mejor es que me vaya a mi casa. Yo no tomé una gota de alcohol porque tenía que manejar, solo tomé gaseosa y el café, pero ella estaba chupando sidra, y yo supongo que por eso estaba tan suelta conmigo. Ella se levantó también y me dijo que como no es hombre, no me puede violar, pero que le gustaría c… si yo le dejo”.
El universitario caminó hacia la puerta: “ella me siguió, me agarró de la mano y me pidió que no me vaya. Sos la novia de mi tío, profe, le dije, y ella me dijo que es mayor que mi tío y que yo, y que sabía lo que quería, y que lo que quería estaba al alcance de su mano, y ahí me tocó ya sabés dónde. Yo estaba como piedra, no me podía ni mover, y sinceramente en ese momento no sabía si tenía que actuar como hombre, como sobrino, como alumno o como marica y salir corriendo”, asegura.
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LEE MAÑANA: El final de esta historia.

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